Balanceando la Seguridad y el Atractivo en la Planeación Urbana

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Seguridad perimetral rentable y orientada a los humanos

Personas esperan en un cruce peatonal en una calle de una ciudad mientras los autos borrosos pasan

Los barrios activos requieren planeadores urbanos para dar la bienvenida a las personas a espacios seguros.

Cuando se trata de desarrollo y planeación urbana, las comunidades están manejando objetivos competitivos. Por un lado, la plaza pública está teniendo un renacimiento. Las investigaciones confirman que las calles amigables con los peatones y los barrios transitables hacen a las ciudades saludables y atractivas. Los paisajes urbanos vivos animan a las personas a caminar, jugar, comer y comprar, lo cual conlleva muchos beneficios. El caminar promueve la salud individual y es bueno para el medio ambiente, las actividades en comunidad promueven la salud social, y la actividad en la calle es un estímulo para los negocios y la economía local. A pesar de que este cambio vital está sucediendo, los reportajes de noticias con demasiada frecuencia tienen noticias de ataques terroristas. Los planeadores de ciudades y lugares deben balancear el mantener a las personas a salvo sin sacrificar los espacios acogedores que estimulan a las personas a reunirse. En la mayoría de las comunidades, un presupuesto limitado es otra consideración.

Seguridad perimetral antiterrorista

Durante mucho tiempo, el terrorismo vehicular en espacios públicos se trató de la entrega de explosivos. El primer incidente de un “coche bomba” ocurrió en 1920, cuando un carruaje a caballo cargando 100 libras de dinamita y 500 libras de metralla detonó en Wall Street. Los ataques devastadores continuaron durante “Los Problemas” con la IRA y en la ciudad de Oklahoma. La tragedia del 9/11 y la subsecuente discusión sobre terrorismo en las áreas urbanas domesticas e internacionales aumentó el sentido de urgencia para que las ciudades desarrollaran medios para prevenir camiones o autos bomba. Las consecuencias de no hacerlo pueden ser devastadoras: en octubre de 2017, un solo camión bomba en Mogadiscio detonó al lado de un hotel matando por lo menos 512 personas tanto por la explosión original como por la destrucción catastrófica del edificio. Las investigaciones en los Estados Unidos se han enfocado en formas de asegurar las áreas contra estos ataques sin hacer que las personas se sientan que como si estuviera viviendo en un búnker. Las cercas y paredes pueden prevenir que los vehículos se acerquen demasiado, pero ellas también cierran las calles y dan la sensación de vivir en una zona militarizada. En vez de esto, la solución ha sido instalar barreras que permiten el tráfico peatonal mientras detienen los vehículos.

En años anteriores se ha visto un aumento en los ataques vehiculares que no involucran explosivos. Antes del 2001, cuando los autos atropellaban a peatones usualmente era debido a un accidente o a conducción imprudente. Los choques intencionales eran raros y estaban asociados a enfermedad mental, furia al volante o asesinato selectivo. En febrero del 2001, un hombre en Israel fue arrestado por atropellar a soldados israelíes con un bus. Luego, en 2006, una revista pretendiendo ser de Al Qaeda publicó un artículo fomentando el uso de camionetas para el terrorismo. En vez de entregar explosivos, el artículo sugería que el terror se podría esparcir al conducir hacia grupos de personas. Desde está publicación, el mundo ha visto una tendencia aumentando hacia usar a los peatones como objetivo en el terrorismo, no obstante todavía es raro. El 2017 tuvo el mayor número de ataques vehiculares contra peatones a nivel mundial, con siete incidentes separados matando 50 personas e hiriendo a más de 100.

Como reacción a esta nueva amenaza, las comunidades están considerando cómo construir seguridad en los paisajes urbanos abiertos. La seguridad perimetral ya no es solamente una preocupación para los edificios y sitios.

Bolardos de cabeza de caballo únicos en la calle Bourbon encajan con una arquitectura clásica
Bolardos de cabeza de caballo únicos proveen seguridad sin desviarse del ambiente de la calle Bourbon.

Encontrando un balance

Ninguna ciudad se quiere convertir en una fortaleza de protección. Nadie quiere destruir, por medio de medidas de seguridad, las comunidades vibrantes que están trabajando tan duro para proteger y nutrir. Aunque una sensación de protección es importante para disfrutar del espacio público.

Como respuesta, los diseñadores, planeadores, ingenieros y arquitectos han inventado soluciones creativas para proveer seguridad mientras acogen personas dentro de barrios transitables. Estas medidas de seguridad deben respetar la vista a nivel de la calle, proveer acceso a discapacitados, asegurar los espacios de reuniones y que combinen con los estilos arquitectónicos locales para minimizar la interrupción a la vida citadina.

El reto es implementar estas medidas de una forma rentable. Después de todo, la planeación de seguridad es solo una parte de todo el presupuesto de planeación y los fondos también se necesitan para estimular inversión y desarrollo de otras formas.

Seguridad en la planeación urbana

En el 2007, FEMA publicó un artículo completo discutiendo la seguridad en los diseños urbano y de sitios. El articulo tiene en cuenta el balance entre la seguridad y la facilidad de uso. Para satisfacer ambas necesidades, los análisis examinan una variedad de muebles para el sitio que pueden ser endurecidos para proveer barreras contra vehículos sin ser obstructivos para los usuarios o destructivos para el paisaje. Los servicios públicos comunes como los asientos, las fuentes de agua potable, estacionamiento de bicicletas, macetas, paredes y cercas decorativas pueden ser endurecidas para proveer un perímetro. Elementos para la guía del tráfico como luces de calle, postes de señalización y bolardos también son elementos de seguridad no obstructivos. Las piedras y árboles, así como en casa en muchos entornos, pueden proveer tanto protección como seguridad.

Este artículo de FEMA sugiere que una mezcla de barreras es usualmente la mejor opción para darle seguridad a un área. La repetición monótona de un solo elemento para cientos de metros es un diseño pobre que puede hacer que las características de seguridad insertadas sean más obvias y menos acogedoras. Un elemento repetitivo se hace visualmente más atractivo con la intercalación: por ejemplo, una línea de bolardos puede ser mezclada con lámparas estándar, cercas, receptáculos de basura, asientos y señalización, en estilos similares o complementarios para crear interés visual cohesivo mientras también hacen de seguridad perimetral.

Cambiar los tipos de barreras también puede significar cambiar la mezcla de niveles de seguridad dependiendo de dónde queda la barrera en un sitio. Incluso si un árbol o poste de señalización puede ser sobrepasado por un auto, es un obstáculo que los conductores evitan. Un auto que conduce sobre tales obstáculos es frenado y claramente se está comportando erráticamente.

Pequeños bolardos decorativos con cadenas bajas mejoran el área afuera de un club
Un buen diseño mezcla una variedad de elementos como bolardos, lamparas, señales y cercas en estilos complementarios.

Como postes comunes para guiar el tráfico en el paisaje urbano, los bolardos con frecuencia son una adición rentable y no obstructiva para planes de seguridad perimetral. Pequeños y discretos, ellos están espaciados lo suficientemente amplios para permitir sillas de ruedas, motos tipo scooter y ciclistas, pero lo suficientemente cerca para detener autos. Los bolardos y las cubiertas para bolardos vienen en una variedad de estilos para coincidir con la arquitectura y el diseño de casi cualquier paisaje urbano, incluyendo el complementar otras características como bancas y lámparas estándar. Los bolardos puestos en frente de nuevas plantaciones de árboles pueden “endurecer” de forma no obstructiva el árbol y hacerlo una característica de seguridad.

Como guías visuales, los bolardos decorativos de bajo impacto guían al comportamiento esperado. Incluso un bolardo de bajo impacto puede resultar ser un disuasivo que hace que alguien circule. La duda de si es o no un bolardo de alto impacto puede ser todo lo necesario para alejar a un conductor con malas intenciones del espacio de reunión. Incluso si no, los bolardos de metal de bajo impacto son un obstáculo que harán un sonido y causarán daño cuando son golpeados. Como barreras directrices, hay un aspecto sicológico en su presencia. Ellos crean una expectativa de comportamiento y cualquier tipo de desviación por fuera de esa norma llama la atención hacia sí misma.

Sin embargo, para potencia de frenada hay dos formas principales de bolardos de seguridad disponibles.

Bolardos antiterroristas

Los bolardos antiterroristas, también conocidos como bolardos calificados para el choque o antiembestidas, son actualmente un tema popular en las noticias. A veces se les confunde con bolardos de seguridad que también están diseñados para proteger propiedades y personas contra los autos.

En el 2003 el Departamento de Defensa publicó una definición actualizad de las calificaciones K. Estas siempre han sido un sistema que evalúa la potencia de frenada de muebles como macetas, cercas, rejas y bolardos, pero las actualizaciones fueron diseñadas especialmente para la prevención de bombas que son entregadas por autos dentro de edificios. Como tales, las calificaciones republicadas prometieron que un objeto podría detener la cama de un camión de tamaño medio de viajar más de 150 pies después de impactarlo a diferentes velocidades. Estas calificaciones K han sido reemplazadas por un sistema ASTM completo de calificación de choques, el cual evalúa diferentes tamaños de autos y diferentes niveles de incursión después de la barrera.

Las barreras calificadas para choque, en conjunto con otras medidas de seguridad, ahora son requeridas alrededor de edificios gubernamentales. Ellas están recomendadas alrededor de cualquier sitio inmóvil con alta probabilidad de ser un objetivo que podría atraer a un coche bomba u otro vehículo de ataque.

Los bolardos calificados contra choque (antiterroristas) con frecuencia son bastante costosos. Un conjunto de tres bolardos antiterroristas simples y permanentes pueden costar hasta $50mil. Un sistema retráctil e hidráulico puede ser mucho más costoso, costando cientos de miles de dólares por una instalación, y millones de dólares para un sitio completo. Aunque estos bolardos antiterroristas son extraordinariamente importantes para las áreas objetivo, ellos pueden ser poco prácticos para algunas instalaciones, o usados de mejor forma como componentes de perímetro cerrado en otras.

Bolardos de seguridad para áreas de alto tráfico

Las ciudades y edificios pueden tener largos tramos de aceras llenas o espacios verdes que proteger, lo cual rápidamente hace a los bolardos calificados contra choques demasiado costosos. Afortunadamente, los bolardos de seguridad estándar continúan siendo una buena alternativa para proteger al as personas y propiedades contra vehículos. Un conjunto de bolardos protectores es una forma efectiva de prevenir que un auto o camión entre a velocidad en espacios públicos.

La meta de un terrorista es causar tanto daño como sea posible en un ataque. Aunque los bolardos de seguridad no están calificados precisamente, ellos siguen siendo un obstáculo poderoso. En la mayoría de los casos ellos detendrán a la fuerza un vehículo pequeño a mediano, incluso si más chasis logra pasar la línea de lo que lo pasaría con los bolardos calificados contra choque. Su potencia de frenada no es bien conocida, pero el costo de instalarlos es un orden de magnitud más barato, haciéndolos más rentables para grandes tramos donde la protección es necesaria.

Como una disuasión menos costosa pero activa, los bolardos de seguridad son funcionales para proteger áreas donde grandes grupos de personas se reúnen. Ellos son lo suficientemente comunes en nuestros paisajes para no ser obstructivos: no es sino hasta que empiezas a buscar bolardos que te das cuenta que están por todas partes, protegiendo los frentes de las tiendas y los medidores de servicios públicos, guiando autos en estacionamientos y al lado de las ventanillas de autoservicio, y proveyendo seguridad a lo largo del tráfico y los carriles para bicicletas. Ellos pueden ser hechos para ser una hermosa mejora del paisaje cuando se quiere, disponibles en muchos estilos arquitectónicos.

Alrededor de áreas de alto tráfico, los bolardos no necesitan ser antiembestida para ser efectivos.

Una línea de bolardos protectores negros pesados con tapas gravadas con un oso cuidan el capitolio del estado de California
Los bolardos de seguridad atractivamente diseñados, inclusive sin calificación contra choques, protegen edificios importantes.

Una cultura de urbanidad

Cuando se planean espacios de comunidad, es importante proteger a las personas sin permitir que una cultura de miedo remueva la vitalidad que incentiva la participación. Una forma de hacer esto es asegurar que los valores de la comunidad estén incluidos en la planeación de seguridad. Cuando sea posible, proveer seguridad a través de servicios acogedores—como asientos, follaje, cilcoestacionamientos o fuentes de agua—permite a los planeadores abordar problemas de diseño de una forma holística.

Estos muebles pueden ser costos, así que el diseñador urbano debe también mirar otras opciones. Otra característica común en el paisaje urbano es la señalización, informar al público del comportamiento esperado en un área. Bolardos, los pequeños postes no obstructores que pueden mezclarse en el ambiente, comunican mensajes y disuaden las ofensas. Menos directrices que las señales, ellos también son efectivos para guiar personas y tráfico. Los bolardos protectores son una adición excelente a la planeación urbana porque ellos hacen doble trabajo de forma rentable, incentivando el comportamiento cívico mientras defienden aquellos que están afuera en la comunidad, creando sociedades que todos podamos disfrutar.